Producción de contenidos de calidad: el proceso creativo

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¿Es la calidad, un requisito indispensable para que su contenido triunfe en Internet? ¿Qué debe hacer para lograrlo?

Al momento de iniciar con un proyecto Web con fines comerciales, se recomienda no escatimar en tiempo y calidad hacia el producto que se desea lograr. Principalmente, porque son dos factores que se tornan elementales para conseguir la consecución de los objetivos propuestos.

Uno de los aspectos más importantes en lo que a la producción de contenidos Web respecta, es el tiempo de dedicación, depositado en la tarea de escoger la estrategia más acertada de acuerdo al producto que intentamos crear y los resultados que deseamos obtener.

El tiempo de dedicación, está pensando, de algún modo, en función del proceso creativo dentro de la producción de contenidos de calidad, es necesario escoger momentos indicados para llevar a cabo esas actividades que serán cruciales para determinar el éxito del contenido en Internet.

Contenidos Web Especializados
Proceso creativo

Producción de contenidos

El proceso creativo en la producción de contenidos de calidad, consiste en:

Definir

Todo se trata de definir, precisamente, las características básicas y elementales que tendrá el contenido a crear.

Como primera medida, es necesario definir a qué segmento o público irá enfocado nuestro mensaje, y esto es importante porque lo que buscamos al crear el sitio Web de una marca, es generar una acción o reacción en el lector: desde el contacto a través de un formulario, correo electrónico o el teléfono ofrecido en la página, hasta la visita  a los perfiles de la empresa en las redes sociales, todas esas instancias serán cruciales para conseguir que ese simple internauta se convierta en un cliente de la compañía, pero esto resultará un trabajo mucho más arduo, si el mensaje no está pensado en función de quien nos lee.

La estrategia de contenidos, es otro punto a definir en el proceso creativo, en este caso, lo que se plantea es pensar en las alternativas en cuanto al tipo de información que se compartirá en la Web.

Supongamos que nuestra empresa se dedica a comercializar insumos para ordenadores, y que nuestra estrategia de contenidos es netamente comercial y propagandista, hablando en todo  momento de nuestros productos, servicios y beneficios ofrecidos. Está bien, en algún punto el lector apreciará conocer en detalle lo que la compañía es capaz de ofrecer, pero ¿acaso esto alcanza para captar su atención e incitarlo a una acción de consulta o compra? En realidad no, es insuficiente como elemento de captación y por ello, al pensar una estrategia de contenidos, apostando a la calidad, es de vital importancia incluir otra clase de datos relevantes para los usuarios.

Si continuamos con el mismo ejemplo, podríamos encontrar que nuestro público necesita información sobre el entorno tecnológico, con lo cual, podríamos ofrecerle novedades del sector, tips sobre el uso de ciertos componentes o características de ordenadores, tablets y demás dispositivos, e incluso incorporar publicaciones regulares de tutoriales en video, como un método más atractivo para interactuar con la audiencia.

Crear

Una vez que hemos definido a qué público especifico se dirige nuestro mensaje y concretamente cuál es nuestra estrategia de contenidos, es momento de crear. Para ello, es necesario escoger el tipo de estructura que tendrá el texto, cómo será su organización y cuál será su extensión.

Para definir la estructura del contenido que se compartirá en un sitio web, podríamos encontrar numerosos ejemplos, pero ciertamente, hemos dado con un estilo que puede ofrecer grandes beneficios a las compañías, para organizar de un modo más adecuado la información: la pirámide invertida.

La pirámide invertida es un modelo de estructura básica, empleado para la redacción en el ámbito periodístico, su utilidad es muy apreciada en el entorno Web, precisamente, porque permite ordenar las ideas por orden de relevancia, ofreciéndole al lector toda la información que busca, o al menos la más importante, en la cabeza del artículo.

Su estructura es la siguiente:

  • Lead. Este es el primer párrafo, donde se incluye la idea central del texto.
  • Segundo párrafo. En este se amplía el lead.
  • Desarrollo. Estos son los párrafos que sirven de contexto, en ellos se exponen las ideas secundarias.
  • Conclusión/ cierre. Aquí se desarrolla la idea final del texto.

En lo que respecta a la organización del contenido, existen ciertos factores que ayudan a hacer de esta una tarea más sencilla. La organización del texto es lo que permitirá al lector comprender con mayor facilidad el contenido al que está accediendo. Para ello, se puede emplear el uso de subtítulos o copetes resaltados por ejemplo.

Por otra parte, la extensión de los textos es un factor clave a considerar. Debemos tener en cuenta que el lector que utiliza Internet para la búsqueda de información, no se toma el tiempo que quizás emplearía para leer un artículo impreso, por ello, se dice que este escanea la información, lo que quiere decir que cuanto más extenso es el contenido, el internauta más perdido podría encontrarse, hay dos soluciones para este dilema: elaborar textos de una extensión mediana, resaltar frases que orienten al internauta.

Cuando hablamos de extensión mediana, nos referimos a contenidos Web que oscilen entre las 500 y 600 palabras, este es el promedio más óptimo en Internet, porque en una extensión semejante, se podrá realizar un adecuado desarrollo del texto, manteniendo el interés adecuado de parte del lector.

Invitar a accionar

Hasta aquí, hemos especificado la importancia de definir el público al que nos dirigimos, la estrategia de contenidos que seguiremos, la estructura que tendrá el mismo, la forma en la que estará organizado y la extensión que le daremos, para finalizar, es necesario invitar a accionar ¿qué significa esto?

Una vez elaborado el texto con las condiciones antes presentadas, debemos encontrar aquellas áreas del contenido que pueden vincularse a una acción, por ejemplo a la compra del producto (caso ideal) o simplemente al contacto con la compañía. Estas son las acciones principales que buscan las empresas de parte de su público, y por ello, es necesario facilitar los mecanismos para realizarlos.

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