Creación de contenidos de calidad

¿Conoce el objetivo de su redacción? ¿Sabe usted a qué clase de público se dirige? ¿Cuál es su oferta de productos y servicios?

En cualquier área de negocios, se suele concebir la idea de que sin objetivos precisos, es difícil saber adonde dirigirse. Bajo esta premisa, la creación de contenido y particularmente, la construcción de textos pensados para representar la actividad de una compañía en el entorno digital, requiere de metas claras que marquen el rumbo a seguir.

Redacción de Contenidos
Contenidos de calidad

 

Tres reglas de oro en la creación de contenidos de calidad

Para iniciar con la creación de contenidos de calidad en principio, es fundamental conocer cuál es el objetivo de la redacción, luego, a qué clase de audiencia o público va dirigido y por último, qué clase de productos y servicios se ofrecen a ese segmento de posibles clientes.

Definir cuál es el objetivo de la redacción

¿Sabe usted qué es lo que está intentando conseguir al crear el contenido de la web de su compañía? Este será el primer paso a realizar: definir cuál es el objetivo de la redacción. Algunas empresas utilizan el texto en la web con el objetivo de transmitir novedades sobre sus productos y servicios; otras lo hacen apostando a consolidar un nuevo canal de información hacia el cliente; están aquellas organizaciones que emplean el contenido para captar nuevos prospectos de clientes; mientras que un gran grupo de compañías apuestan al contenido como una forma de proveer información de calidad a los lectores, generando una audiencia estable y con ello, nuevas oportunidades de negocio.

En cualquier caso, definir el para qué sobre la elaboración del contenido, será elemental para enfocar los textos hacia la meta perseguida.

Definir a qué clase de audiencia va dirigido el mensaje

Así como en la vida cotidiana cuando intentamos mantener una conversación con más de una persona al mismo tiempo, se torna una tarea complicada y difícilmente se llega a un entendimiento, en la creación de contenidos web, cuando se intenta hablar a posibles futuros clientes, sin definir previamente a qué tipo de público va dirigido el mensaje, se torna casi imposible lograr que este se vuelva efectivo. Por ello, es necesario definir un público objetivo. Si usted comercializa un libro sobre finanzas, enfocado en la economía del hogar, asegúrese de que su contenido está centrado en  empleados, amas de casa y autónomos que tienen un nivel de ingresos de nivel medio a bajo y que requerirán esta clase de información para manejar sus finanzas hogareñas de una mejor manera.

Definir qué clase de productos y servicios ofrece

Para terminar, el tercer y último paso implica definir los productos y servicios que se le ofrece a ese público objetivo. Es necesario explicar detalladamente los motivos del desarrollo de esos bienes, cuándo y cómo fueron pensados y creados, y en definitiva, cuál es su utilidad principal. El círculo se cierra con la presentación de la compañía creadora.

En esta instancia su audiencia conocerá todo lo necesario sobre la oferta que su empresa brinda. Sólo restará persuadirlo a través del contenido, para que este la consuma.

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