Artesanos de las letras y la escritura

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La escritura ha sobrepasado sus fronteras tradicionales, además de que ha implicado una mayor especialización y un uso adecuado y específico del lenguaje, conoce la evolución de la escritura.

La evolución de la escritura

La escritura es una de las actividades más importantes de la actualidad, principalmente porque gracias a ella los seres humanos nos podemos comunicar sin importar el sitio donde nos encontremos. Como sabemos, la historia de la escritura es muy antigua además de apasionante. Es por ello que conocerla nos puede ayudar a saber cómo se han dado los procesos comunicativos a lo largo del tiempo. Además, el escribir y su resultado, el texto, pueden tener utilidades inimaginables al momento de transmitir una idea, un sentimiento o cualquier tipo de información.

Hace miles de años, el hombre se comunicaba en gran medida a través de sonidos o gestos. En realidad, aunque era una forma muy rudimentaria, lo cierto es que esta forma de comunicarse era efectiva para cazar, repartir los alimentos, cuidar a los niños, mantenerse agrupados y para realizar cualquier actividad que les permitiera sobrevivir. Sin embargo, los pocos grupos humanos que habitaban el mundo pronto se comenzaron a reproducir en gran número. Por lo tanto, las formas de comunicarse tuvieron que cambiar para ser más precisas y efectivas. De esta manera aparecieron distintos idiomas o lenguajes.

Artesanos de las letras en la historia
Un poco de historia sobre la escritura

 

Cada grupo hablaba entonces un idioma distinto por el cual transmitía sus conocimientos, ideas, sentimientos y cultura. No obstante, cuando el ser humano descubrió que era posible registrar gráficamente todo ello, la escritura se volvió fundamental. A partir de ese momento ya no era necesario confiar solo en la palabra, sino que existía la posibilidad de registrar y almacenar para siempre las cosas y transmitírselas a las siguientes generaciones. Es así como ciertas personas se convirtieron en especialistas de este arte, escribiendo la historia de sus pueblos. De hecho, en la época antigua los escribanos ocupaban un sitio de honor ya que eran sumamente apreciados y tratados como sabios.

Originalmente el hombre empezó a escribir sobre la piedra o la madera, utilizando para ello herramientas muy sencillas. Evidentemente, los primeros textos contenían signos muy básicos y sencillos que poco a poco se fueron complejizando. Por ejemplo, la famosa “Piedra de Rosetta” es uno de los mejores ejemplos del tipo de escritura que se hacía hace miles de años, gracias a que contiene jeroglíficos egipcios, escritura demótica y palabras en griego antiguo. Asimismo, cuando la escritura se formalizó fue posible hablar de muchos temas. Tanto es así que gracias a la escritura conocemos hoy en día las ideas de antiguos pensadores como Sócrates, Platón o Aristóteles o cómo eran ciertos pueblos que hoy en día han desaparecido.

Mucho tiempo después, el desarrollo de la ciencia y los avances tecnológicos permitieron en 1440 la aparición de la imprenta, la cual es obra del alemán Gutenberg. Gracias a ella fue posible imprimir más fácilmente los textos y, sobre todo, producir una cantidad nunca antes vista de libros en un periodo de tiempo relativamente corto. Además, la escritura comenzó a verse afectada por reglas mucho más duras y a tener un estilo. Con la imprenta la escritura también se volvió un poco más incluyente: ya no eran los sabios o eruditos quienes tenían la posibilidad de escribir y publicar sus obras; por el contrario, cada vez muchas más personas también lo podían hacer.

Artesanos de las letras
Un poco de Historia

 

Poco a poco comenzaron a aparecer entonces libros que hablaban de muchos temas. Evidentemente, esta es la época en la que muchas bibliotecas tuvieron un enorme impulso, convirtiéndose en centros de reproducción del conocimiento. Por ejemplo, las aventuras de los viajeros, la exploración de nuevas tierras y, sobre todo, el contacto con nuevas sociedades nunca antes vistas se convirtieron en los temas más populares de la época. Asimismo, la literatura era otra de las forma de escritura que entretenía a muchos lectores. Por lo tanto, la escritura siguió siendo la fuente principal de información.

Tras el paso del tiempo, la escritura buscó nuevos auditorios. De esta forma no bastaban únicamente los libros, sino que también se debían buscar otros medios que transmitieran un mensaje. Es por ello que aparecieron periódicos, gacetas, revistas y otros medios impresos que daban un nuevo auge a la escritura. Paradójicamente, esto ocasionó que la acción de escribir fuera en unos casos una actividad o labor especializada. Fundamentalmente porque se buscaba crear una audiencia, transmitir un mensaje específico y, sobre todo, tener un estilo. Como sabemos, no es lo mismo escribir para un periódico, para una revista, redactar un libro científico o escribir un cuento. Cada uno de ellos se caracteriza por un particular uso del lenguaje.

Sin lugar a dudas, hoy en día la escritura se ha diversificado una vez más. La aparición de nuevas herramientas tecnológicas y públicos ha ocasionado buscar nuevas formas de escribir y mejores maneras de transmitir un mensaje o información. Actualmente, además de escribir correctamente se debe tener la habilidad de crear un impacto, persuadir, convencer o atraer al lector y hacer que nos sea fiel o que se interese en nosotros. Por ejemplo, esto ha hecho posible la aparición de verdaderos fenómenos literarios como El señor de los anillos, Harry Potter o cualquier otro bestseller. Por lo tanto, los escritores son hoy en día valorados como agentes activos en la creación de contenidos específicos y de transmisión de conocimientos.

Artesanos de las letras en la actualidad
El trabajo de redacción en la actualidad

 

Por si fuera poco, las formas tradicionales de escribir y de su difusión se han transformado sensiblemente. Muchos de nosotros prácticamente ya no escribimos sobre el papel o con ayuda de la máquina de escribir, sino que lo hacemos utilizando otro tipo de herramientas como ordenadores o tablets. Asimismo, existen varios programas informáticos y procesadores de texto que nos dan muchas opciones de edición. Finalmente, la publicación de los textos ya no es solo en papel. Por el contrario, cada día es más popular escribir y publicar en medios digitales como Internet o vender nuestras propias obras en forma de libro digital o e-book o crea campañas de marketing digital. En todo caso, lo importante es que la escritura ha sobrepasado sus fronteras tradicionales, además de que ha implicado una mayor especialización y un uso adecuado y específico del lenguaje dependiendo del tipo de auditorio al que va dirigido nuestro mensaje.

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